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viernes, 4 de diciembre de 2015

Aire.

Cállate.
El viento no me deja oírte.
Es él el que te está acariciando la mejilla.
El que te está rodeando por la cintura. Es él el que te está susurrando al oído.
Nadie más, sólo él.
¿Qué te cuenta?
¿Qué te está contando el viento que sólo tú puedes
oír? ¿Qué secretos puede tener el viento para moverte así la melena?

 Has sonreído.
 Te acabo de ver hacerlo.

Y dejó de soplar el viento, se llevó tu sonrisa.
 Se llevó con él también tu voz y tu felicidad.

Te fuiste con el viento. A saber qué fue lo que te dijo para que no volvieras a sonreír nunca.


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domingo, 15 de noviembre de 2015

Locura.

Querida Alicia:
Te escribo  desde el País  de las Maravillas.  Se te echa en falta.  Cada martes pienso en ti,  como llevo haciendo durante el último Siglo.  Extraño aquello que hacías cada minuto...  Ah,  sonreír.  Sé  que no me contestaras,  nunca lo has hecho, aún  así  yo te quiero, ¿qué me queda sino? Sin ti y tu olor a realidad... Recuerdo cuando llegaste por primera vez: no sabías  soñar.  Me pregunto si te habrás  olvidado o si sigues haciendolo.  Me encantaría  que me hubieras conocido,  haber  oído tu risa  y tu voz.  Para mi siempre fuiste  y serás  una ilusión  más  de las que me rodean pero la única  maravilla que he visto.  Aquella niña que hablaba con las flores mudas y reía  con los animales invisibles del bosque de edificios  al que llamaba hogar.  Aquella  niña,  que sin saberlo,  huyendo de la realidad,  se encontró de bruces con ella.
¿Qué  fue de esa niña,  Alicia?
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domingo, 19 de octubre de 2014

Frío.

Quiero que esta noche llueva.
Quiero dormirme esta noche escuchando como la lluvia golpea mi ventana, preguntándome si puede entrar, ignorando mis respuestas.
Quiero que me haga recordar. Recordar historias, historias que la tienen de banda sonora.
Una manta, un libro y un café. Y a poder ser, tú.
Pero tú sólo estás en la lluvia, en el olvido, en la nostalgia. En el frío. Tú sólo me acompañas cuando estoy sola. Quiero que esta noche llueva para estar contigo.
Hace mucho tiempo que no hablamos, maldito verano...
Para ser sincera, te echo de menos, me gustaría conocerte.



Quiero que esta noche llueva y volver a soñarte.

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viernes, 10 de octubre de 2014

Infinito.

Se me acaba de aparecer una historia. Dice ser nuestra. ¡Qué coincidencia encontrarnos aquí tú y yo! Pensaba que no teníamos nada. Pero vaya si tenemos.
Ha venido, preocupada a preguntarme si es normal no tener final. El resto de historias que conoce lo tienen. Ella también quiere uno. Le da igual que sea feliz, triste, abierto o cerrado. Quiere un final.
Me sorprendió, no sabía que teníamos tu y yo algo más en común que el lugar donde vivimos. Pero vaya si tenemos.

-¿Cómo eres?- pregunté- ¿Eres feliz, eres triste?¿Eres una historia romántica o de aventuras?

No obtuve respuesta. Cuando miré, vi que sólo tenía escrita una línea en la primera página, como una pequeña cicatriz. Al acercarme pude ver con claridad lo que ponía:

"Se ignoraban mutuamente a conciencia".

Y yo que pensaba que no nos conocíamos, !y vaya si nos conocemos!








                                                                                                                                     
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miércoles, 9 de julio de 2014

Días.

Hay días buenos, malos, regulares, horribles, o increíbles. Lo que siempre hay, son días. El día de tu cumpleaños, el día en el que tienes un examen, el día que conociste a la persona que le da la vuelta a tu mundo, el día en el que tu grupo preferido da un concierto al que vas a ir. Cualquiera de ellos pueden ser, buenos, malos, regulares, horribles o increíbles, pero siguen siendo días. Hay días que son un poco de todo. Hay días en los que no sabes si estás bien o estás mal, simplemente estás. Hay días de sofá, manta, música y soledad, días de pensar, de descubrir, conocer y reconocer. Hay otros días, que son de calle, fiesta, amigos y risas, días de olvidarse de todo, vivir cada segundo, olvidar que un día tiene 24 horas y vivir 30.  Hay días que se necesitan, días que apetecen, días a los que tememos. Hay días para olvidar y otros para recordar.Todos tenemos días así. Lo difícil es saber que tipo de día tenemos. Y entre día y día, pasa la vida.
  
    
             
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