Mostrando entradas con la etiqueta microcuento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microcuento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de marzo de 2017

Ultra

Creo que el viento ya se llevó las cenizas de tu nombre.

Y no dieron lluvia para después.

Tampoco sol.

Nos quedamos esperando a ver qué pasaba.

No sé si ganaba el miedo o la curiosidad.

La gente susurraba en los callejones antes de ir a dormir.

Pero siempre mirando hacia atrás.

Por si acaso.

Pero nadie nunca supo.

Ni que pasó después  ni que había pasado.

Y la gente siguió susurrando.

Y ahora ganaba la costumbre.

Pero siempre mirando hacia atrás, por si acaso.

Y entre la verdad calculada y la mentira disfrazada desaparecí sin que nadie tuviera tiempo a acordarse de mi.
0

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cárcel

Mis ojos cometieron un error.

Incluso se le podría llamar delito.

Lo curioso es que nadie se percató. Ni yo.
De hacerlo, nadie me avisó. Hubiera intentado evitar las consecuencias o al menos prepararme para ellas.

Fue tan tarde cuando me enteré de qué había pasado que sólo podía observar inmóvil cómo mis mayores temores, día a día me dejaban el periódico en el buzón cada mañana.

Nadie me creyó.

Era lógico, parecía un  chiste.

Ni yo lo creía, por eso cuando intenté hacer algo, ya no era tarde, era imposible.

Acabé acostumbrándome a despertarme y a dejar que todo girase de manera estática.


Y así fue, cariño, cómo me convertí en mi cárcel tras enamorarme de ti.
2

domingo, 11 de diciembre de 2016

Nieve

Vió como se levantaba y se iba. Y sin poder hacer nada para evitarlo, siguió mirando a través del cristal con el café pegado a los labios y una sonrisa triste en los ojos. Era un cálido día de Diciembre con un tímido olor a canela. El vestido rojo ya no se distinguía entre la multitud. Y casi no parecía rojo. Esta vez casi coinciden sus miradas. Volvió a casa dejando palabras en la nieve. Al llegar a casa colgó la sonrisa y el abrigo. A la mañana siguiente durante el desayuno, recordaba haber soñado la noche anterior con un vestido rojo que se perdía en la lejanía.
0

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Dirección

Y, ¿qué decirte? Que necesito hablarte de la nada que me rodea.
Me duele algo que no tengo. Y ni una brújula es capaz de decirme hacia donde voy.
Intento seguir como si nada sucediera.
Igual que siempre pero cambiándolo todo.
Parece mentira que el cansancio te dé ganas de correr. Pero, ¿qué hacer?
Si tu sonrisa ya no es suficiente para tranquilizarme y tus te quiero me saben a un chupito una noche de un sábado
Me llena el vacío más inmenso. Y no veas como duele.
Parece mentira que te esté contando esto a ti, que me diste lo que lloro ahora.
Así que perdóname.
Olvida lo que he escrito y también lo que has leído.


0

lunes, 28 de noviembre de 2016

Maldición

No le pedí ayuda.
Sé que no me la iba a dar.
La felicidad más incierta y silenciosa me rodeaba.

Me rio de eso que me parecía felicidad. Ningún lobo se disfrazaría tan bien.
Ninguna luz brillaría tanto como yo aquellos días. Y tengo que decir que esa luz no es que se apagara, es que nunca existió.

Fue un reflejo.

El blanco y el negro se transformaron en un arcoiris. Era una ilusión. Te lloré como nunca lloraré. Y lloré un regalo, no una pérdida.
Porque fuiste mi más bonita maldición.
Realmente te quise sin querer queriendo.
La magia más oscura que nadie podrá invocar jamás.
Un amor invertido hacia un final ya escrito.

Y sin vuelta atrás.

El mejor final es sin ti.

Gracias por nada.

0

viernes, 7 de octubre de 2016

Cuidado

Cuidado con hacerme daño, dicen que soy inflamable y volátil. Con una chispa, desaparezco, sin dejar rastro, tranquilo, tampoco dejo heridos. Como si nunca hubiera existido. Tal vez, con suerte, o no, te lleves contigo un trocito de mi tras la explosión, algo así como una cicatriz que no te das cuenta de cómo te hiciste pero que está ahí y nunca cicatriza, pero no, no duele, tampoco sabrás nunca de que es.
 Para cuando descubras esa marca, si la tienes, yo ya habré volado y estaré intentando anidar en otra persona, a ver si puede sostener mi nido sin que arda. Parece que nadie puede.


Seguramente, varios años después, nos encontraremos por la calle y sin que sepas porqué mi sonrisa te dolerá, como a mí me dolieron las lágrimas que me hiciste malgastar.  Las cuento, cuantas más hayan sido, peor lo pasarás al verme, sin saber por qué. Las lágrimas cristalizarán y me harán brillar. Los científicos lo llaman belleza.
0

sábado, 9 de julio de 2016

Etérea

No podía hablar.
Tampoco tenía porqué hacerlo.
Miraba por la ventana, pero no veía lo que había tras el cristal. No sabía cuánto tiempo estaría así, y desconocía cuánto llevaba. Estaba rodeada de toda clase de objetos, regalos sin abrir, libros, ropa... Pero le inundaba una gran soledad y sólo veía aquello que no tenía.

Bajó a la calle a pasear sus sueños.

La calle estaba repleta, pero ella no veía a la gente que la llenaba.
Hacía frío y ella no lo sentía. Caminaba segura hacia un destino incierto y nadie podría jamás conocer sus pensamientos
Vivía en ellos, eran su hogar.
Podría mirar sin ver, andar sin rumbo aparente que ellos estarían ahí.
Junto a ella.

No la abandonarían.

Jamás.

1

jueves, 7 de julio de 2016

Ilusión

Un atardecer en tus brazos y una sonrisa en los ojos.

Una vela apagada de un beso para que la oscuridad te ilumine la cara.

Una imagen sin sombra la noche de un viernes y un cálido abrazo en un banco.

Unas huellas que nadie va a seguir y un halago que jamás se inventó.

Aquella tranquilidad en el ruido de tu risa y la seguridad en tu caos.

Cada mañana despierto para soñar sin ti y desayunar buenas noches con sabor a ayer.
0

miércoles, 6 de julio de 2016

Magia.

Y cuando caiga el último pétalo de la rosa, no, no dejaré de quererte, no, eso sería auténtica magia, sólo morirá mi sonrisa.

Los animales no me ayudarán con las tareas y la segunda estrella a la derecha será el supermercado de la esquina. El polvo de hada se posará en los muebles esperando a ser barrido.

A las 12 las pequeñas preocupaciones  se transformarán en grandes problemas que querrán entablar conversación para robarme el sueño.

Ningún beso tuyo podrá despertarme y sólo nos conoceremos de cruzarnos por la calle, esperando el bus o por estar en una cafetería.

Nunca me imaginaré cómo sería una vida juntos ni esperaré a oír mi nombre en tus labios una tarde lluviosa.

Nuestros guiones no son de la misma película.
0

viernes, 4 de diciembre de 2015

Aire.

Cállate.
El viento no me deja oírte.
Es él el que te está acariciando la mejilla.
El que te está rodeando por la cintura. Es él el que te está susurrando al oído.
Nadie más, sólo él.
¿Qué te cuenta?
¿Qué te está contando el viento que sólo tú puedes
oír? ¿Qué secretos puede tener el viento para moverte así la melena?

 Has sonreído.
 Te acabo de ver hacerlo.

Y dejó de soplar el viento, se llevó tu sonrisa.
 Se llevó con él también tu voz y tu felicidad.

Te fuiste con el viento. A saber qué fue lo que te dijo para que no volvieras a sonreír nunca.


0

domingo, 15 de noviembre de 2015

Locura.

Querida Alicia:
Te escribo  desde el País  de las Maravillas.  Se te echa en falta.  Cada martes pienso en ti,  como llevo haciendo durante el último Siglo.  Extraño aquello que hacías cada minuto...  Ah,  sonreír.  Sé  que no me contestaras,  nunca lo has hecho, aún  así  yo te quiero, ¿qué me queda sino? Sin ti y tu olor a realidad... Recuerdo cuando llegaste por primera vez: no sabías  soñar.  Me pregunto si te habrás  olvidado o si sigues haciendolo.  Me encantaría  que me hubieras conocido,  haber  oído tu risa  y tu voz.  Para mi siempre fuiste  y serás  una ilusión  más  de las que me rodean pero la única  maravilla que he visto.  Aquella niña que hablaba con las flores mudas y reía  con los animales invisibles del bosque de edificios  al que llamaba hogar.  Aquella  niña,  que sin saberlo,  huyendo de la realidad,  se encontró de bruces con ella.
¿Qué  fue de esa niña,  Alicia?
2